La manera en como usualmente vemos las cosas… el abuelito de poca visión, que equivoca el remedio, con una pastilla de menta no dietética...El comics no es un libro, tampoco es una película, por está razón, nunca debería intentarlo ser y tampoco debería ser su fin, su grandeza se da por si mismo.
La historia “Divagaciones a las dos de la mañana” ha sido, en particular, un claro ejemplo del guión gráfico. Su estructura escrita (muy buena por lo demás) da la impresión que es tan solo un comentario, divagaciones precisamente. El dibujo intenta dar un giro y busca una visión lateral, no opacándolo, pero si lo utiliza como plataforma.